Narrado por Ann.
Me desperté esa mañana más contenta de lo normal. Ese día no tenía clases, así que me dediqué a hacer cosas de la casa: lavar la ropa, limpiar mi habitación, hacer la comida...todo esto, sin parar de pensar que por fin había conocido al chico de mi sueño, ¿sería capaz de llamarlo? ¿me llamaría él a mi? Tenía dudas sobre qué hacer, así que se lo comenté a Brenda.
-Brenda: Así que no sabes si llamarlo o no...yo que tu, esperaría a que llamase él. De todos modos, Phil quedó en llamarme hoy, así que cuando me llame podría preguntarle por Bruno..
-No sé, no sé... tengo curiosidad por conocerlo.
-Brenda: ¿por qué tanta curiosidad con ese chico? - En ese momento me di cuenta de que Brenda no sabía que Bruno era el chico con el que había soñado y que me había dejado tan tocada. No sabía si contárselo.
-No, nada..ehhmm...supongo que me ha gustado y quiero conocerlo más..
-Brenda: Venga, Ann, te conozco desde hace años...¿qué te pasa con ese chico?- Preguntó y yo decidí contárselo de una vez por todas.
-Verás, ¿recuerdas aquél chico del sueño que te conté? - Brenda asintió - ayer, cuando vi a Bruno, cuando se presentó, me di cuenta de que es el chico de mi sueño. No es que sea parecido, es que era él.
-Brenda: Me estás vacilando, ¿no? - dijo sin creerse lo que le estaba contando
-Te estoy hablando completamente en serio, tía. Bruno era él.
-Brenda: ¿Estás segura? Quizás es que ya habías visto a Bruno antes, en algún sitio o algo, y por eso soñaste con él...quizás es que no recuerdas bien al chico del sueño y cuando has visto a Bruno, has visto que tenía algún parecido y piensas que es igual...- Brenda buscaba algo para justificar mi sueño.
-No, Brenda, era él, estoy completamente segura.
-Brenda: Vale, esta bien..si tu lo dices.....- Seguía sin creerme.
Pasé de Brenda y estuve todo el día con mis cosas. Intentaba distraerme estudiando, escuchando música y con cosas similares para no pensar en Bruno. No habíamos acordado llamarnos, así que no sabía si tenía que dar el paso yo. Me duché para despejarme la cabeza, me estaba poniendo paranoica. No es normal soñar con una persona que no conoces de nada y que nunca has visto, y conocerla días después.
Me duché, me vestí y me puse a dibujar, uno de mis pasatiempos preferidos. Estaba dibujando a una sirena, cuando sonó el móvil. Miré la pantalla, emocionada, pero no era él.
-Si?
-Hola, hija, soy tu mamá.
-Ah, hola, mamá.
-Mamá: ¿Qué tal te van las cosas? Hace mucho que no hablamos.
-Bueno, de momento todo bien...
-Mamá: Bueno, te tengo que hablar de una cosa, hija - como no, mi madre nunca llamaba para preguntar cómo estaba.
-¿De qué cosa?
-Mamá: Mira, tu hermana quiere ir a la universidad en Los Ángeles, pero no tiene la nota suficiente como para sacar una beca, como hiciste tu - hizo una pausa y luego siguió - así que queríamos saber si ella podría vivir allí contigo y nosotros pagamos desde aquí la universidad.
-Ustedes le pagarían la universidad pero ¿y sus gastos en el piso?
-Mamá: Bueno, he pensado que como es tu hermana, podrías ayudarla tu..
-Mamá, apenas llegamos Brenda y yo con nuestros gastos, no estamos como para pagarle los gastos a la vaga de mi hermana.
-Mamá: Eres una egoísta, Ann, no quieres ayudar a tu pobre hermana que sólo se quiere sacar una carrera.
-Mamá, no estoy de humor para esas tonterías. Si quiere estudiar, que se esfuerce y haga lo que hice yo. Me tengo que ir, adiós.- Colgué el teléfono y volví a lo mío. Por lo menos esa discusión había hecho que me olvidase de Bruno por un rato. Una hora después, volvió a sonar mi móvil. Esta vez si era él. Con una sonrisa estúpida, contesté el móvil.
-¿Diga?
martes, 1 de mayo de 2012
martes, 17 de abril de 2012
Capítulo 4
Narrado por Bruno
Esa mañana Phil y yo habíamos estado hablando de la mujer perfecta y bromeando sobre el tema. Un mes antes había dejado a mi novia y hablábamos sobre si algún día encontraríamos a alguna perfecta de verdad y justo esa tarde, la encontré. Estábamos en la playa y la vi. Phil se había fijado en su amiga y el accidente con la tabla de surf nos puso fácil lo de entablar conversación con ellas.
Ella era más o menos de mi estatura, tenía una melena rizada y unas curvas de muerte. Sus ojos eran marrones, casi negros. Era ella la mujer perfecta.
-Hola, mi nombre es Bruno- le dije y le estreché la mano, pero no contestó, estaba mirándome de una forma muy rara, parecía..¿sorprendida, quizás? Yo tampoco podía dejar de mirarla- ¿Hola? - dije de nuevo, esta vez si respondió.
-Ann: Ho..hola, soy Ann.- me respondió. Su voz era preciosa, parecía un ángel.
-Encantado de conocerte, si me permites decírtelo, tienes unos ojos preciosos.
Se sonrojó al momento, me encantaba.
Después de presentarnos, recogimos todas las cosas para irnos a un bar. Phil seguía hablando con su amiga, para él también había sido un flechazo.
En el coche, él y yo comentamos lo mucho que nos habían gustado las chicas.
-Has visto lo guapa que es? Y su nombre me encanta. Haríamos buena pareja.
-Phil: Deja de soñar despierto, Bruno, es mucha mujer- me dijo Phil bromeando, pero yo en el fondo sabía que ella no se fijaría en un chico como yo. Seguro que le había asustado el que yo fuera mayor.
-Bueno, y la tuya qué? Es guapa, pero no es tu tipo para nada..
-Phil: Que no? Es PERFECTA para mi, pequeño Bruno. Espero que me de su número.
-Yo también espero que Ann me de el suyo.
Las llevamos a un bar al que Phil y yo solíamos ir cuando ligábamos, pero esta vez era diferente, no llevábamos a las típicas tontas que sólo sirven para una noche, él y yo sabíamos que ellas no eran igual al resto. Nosotros pedimos unas cervezas, pero ellas no pidieron nada con alcohol, cosa que me sorprendió.
Nos contaron de dónde eran y cómo se conocieron. Yo no podía parar de mirarla, su sonrisa era como un imán. Nosotros también les contamos cosas sobre nosotros, pero la verdad es que no presté mucha atención a la conversación, estaba concentrado en mirarla. Ella se daba cuenta de que yo la veía y se sonrojaba. Me estaba volviendo loco, esperaba que luego me diese su número, quería volver a verla, y quizás, besarla. Si me dejaba besarla, quizás luego me dejaría hacer más cosas.
Al cabo de un rato, nos dijeron que se tenían que ir, así que acordamos quedar para otro día. Antes de que se fueran, Ann y yo intercambiamos números, yo estaba muy contento.
Por la noche, cuando llegué a casa sólo pude pensar en ella.
Esa noche soñé con esa maravillosa sonrisa.
Esa mañana Phil y yo habíamos estado hablando de la mujer perfecta y bromeando sobre el tema. Un mes antes había dejado a mi novia y hablábamos sobre si algún día encontraríamos a alguna perfecta de verdad y justo esa tarde, la encontré. Estábamos en la playa y la vi. Phil se había fijado en su amiga y el accidente con la tabla de surf nos puso fácil lo de entablar conversación con ellas.
Ella era más o menos de mi estatura, tenía una melena rizada y unas curvas de muerte. Sus ojos eran marrones, casi negros. Era ella la mujer perfecta.
-Hola, mi nombre es Bruno- le dije y le estreché la mano, pero no contestó, estaba mirándome de una forma muy rara, parecía..¿sorprendida, quizás? Yo tampoco podía dejar de mirarla- ¿Hola? - dije de nuevo, esta vez si respondió.
-Ann: Ho..hola, soy Ann.- me respondió. Su voz era preciosa, parecía un ángel.
-Encantado de conocerte, si me permites decírtelo, tienes unos ojos preciosos.
Se sonrojó al momento, me encantaba.
Después de presentarnos, recogimos todas las cosas para irnos a un bar. Phil seguía hablando con su amiga, para él también había sido un flechazo.
En el coche, él y yo comentamos lo mucho que nos habían gustado las chicas.
-Has visto lo guapa que es? Y su nombre me encanta. Haríamos buena pareja.
-Phil: Deja de soñar despierto, Bruno, es mucha mujer- me dijo Phil bromeando, pero yo en el fondo sabía que ella no se fijaría en un chico como yo. Seguro que le había asustado el que yo fuera mayor.
-Bueno, y la tuya qué? Es guapa, pero no es tu tipo para nada..
-Phil: Que no? Es PERFECTA para mi, pequeño Bruno. Espero que me de su número.
-Yo también espero que Ann me de el suyo.
Las llevamos a un bar al que Phil y yo solíamos ir cuando ligábamos, pero esta vez era diferente, no llevábamos a las típicas tontas que sólo sirven para una noche, él y yo sabíamos que ellas no eran igual al resto. Nosotros pedimos unas cervezas, pero ellas no pidieron nada con alcohol, cosa que me sorprendió.
Nos contaron de dónde eran y cómo se conocieron. Yo no podía parar de mirarla, su sonrisa era como un imán. Nosotros también les contamos cosas sobre nosotros, pero la verdad es que no presté mucha atención a la conversación, estaba concentrado en mirarla. Ella se daba cuenta de que yo la veía y se sonrojaba. Me estaba volviendo loco, esperaba que luego me diese su número, quería volver a verla, y quizás, besarla. Si me dejaba besarla, quizás luego me dejaría hacer más cosas.
Al cabo de un rato, nos dijeron que se tenían que ir, así que acordamos quedar para otro día. Antes de que se fueran, Ann y yo intercambiamos números, yo estaba muy contento.
Por la noche, cuando llegué a casa sólo pude pensar en ella.
Esa noche soñé con esa maravillosa sonrisa.
Capítulo 3
Recogí mis cosas mientras Bruno no me quitaba ojo de encima. Brenda seguía ligando con Phil y ninguno de los dos tenían pinta de que iban a mover un dedo, así que Bruno y yo nos encargamos de recoger también sus cosas en un incomodo silencio mientras nos mirábamos. Él decidió romperlo y empezó a hablar.
-Bruno: Bueno y dime, ¿cuántos años tienes?
-Tengo 19 y tú?
-Bruno: unos poquitos más que tu....
-Y eso cuánto es?
-Bruno: tengo 26.
-Ah...bueno, no son tantos..
-Phil: nos vamos ya?-interrumpio Phil y Bruno lo miró con ojos asesinos
-Claro, vamos-dije.
-Bruno: chicas, tienen coche o las llevamos?
-Benda: tenemos coche, tranquilo
-Phil: ah, perfecto, pues nuestro coche es ese -dijo señalando un Jeep precioso color negro- el bar queda un poco lejos y dudo que lo conozcan, pero ustedes pueden seguirnos con el coche.
-Vale, nuestro coche es aquél- dije señalando con un poco de vergüenza nuestro pequeño coche azul que al lado de su jeep parecía un montón de chatarra- Brenda, vamos que tenemos que guardar nuestras cosas. Chicos, nos vemos allí.
Phil: vale, nos vemos allí. Adiós, preciosa - le dijo a Brenda y a mi sólo me miró y me hizo un gesto con la mano al que le respondí de la misma manera.
Brenda: adiós -dijo sonrojada.
Bruno se despidió de mi con la mano, mirándome de una forma muy extraña. Me estaba empezando a poner de los nervios, desde que nos habían presentado no paraba de mirarme de esa forma.
Nos subimos al coche y los seguimos. Al cabo de 15min habíamos llegado.
Era una taberna pequeña, había una barra al fondo y mesas pequeñas regadas por todo el local, de fondo sonaba una canción que me encantaba y me puse a tararearla, Bruno me miró y se rió, yo al momento me callé.
Nos sentamos en una de las mesas y Phil llamó a la camarera.
-Camarera: Hola, qué quieren de beber?
-Bruno: yo quiero una cerveza.
-Phil: yo quiero otra. Y ustedes, chicas?
-Brenda: yo un Nestea
-Y yo un San Francisco, por favor.
-Camarera: algo más?
-Bruno: de momento no, gracias.
La camarera se fue y empezamos a hablar
-Bruno: y de dónde son, chicas?
-Yo soy venezolana y ella es de ecuador, pero nos conocimos en España, vivimos allí mucho tiempo -le expliqué.
-Brenda: y ustedes?
-Phil: yo nací aquí, pero soy de padres puertoriqueños y Bruno es de Hawaii.
-Si? Siempre he querido ir a Hawaii!
-Bruno: cuando quieras te invito, tengo una casa allí
Phil lo miró con cara picara. Brenda también me miró y se rió.
Estuvimos el resto de la tarde hablando y contándonos cosas. A las siete de la tarde Brenda y yo nos acordamos de que teníamos que estudiar así que nos despedimos de ellos.
Phil y Brenda intercambiaron sus números y Bruno y yo hicimos lo mismo. Antes de irnos, acordamos quedar los cuatro otro día.
Al llegar a casa nos duchamos, nos cambiamos y nos pusimos a estudiar, pero al cabo de dos horas paramos ya que estábamos muy cansadas y nos tiramos en el sofá a hablar de nuestro día.
-Brenda: Has visto que Phil no me quitaba ojo? Era muy mono! Y Bruno tampoco apartaba la mirada de ti, yo creo que le gustas- Dijo guiñándome un ojo.
-Qué dices? Seguro tendrá una novia altísima, guapísima y con unas piernas espectaculares, no creo que se haya fijado en mi.
Seguimos hablando de otras cosas, pero yo seguía pensando en lo que me había ducho Brenda. ¿De verdad le gustaba a Bruno? Bueno, si que me miraba mucho, pero quizás era porque estaba despeinada o algo. Me pasé el resto de la noche dándole vueltas a eso.
-Bruno: Bueno y dime, ¿cuántos años tienes?
-Tengo 19 y tú?
-Bruno: unos poquitos más que tu....
-Y eso cuánto es?
-Bruno: tengo 26.
-Ah...bueno, no son tantos..
-Phil: nos vamos ya?-interrumpio Phil y Bruno lo miró con ojos asesinos
-Claro, vamos-dije.
-Bruno: chicas, tienen coche o las llevamos?
-Benda: tenemos coche, tranquilo
-Phil: ah, perfecto, pues nuestro coche es ese -dijo señalando un Jeep precioso color negro- el bar queda un poco lejos y dudo que lo conozcan, pero ustedes pueden seguirnos con el coche.
-Vale, nuestro coche es aquél- dije señalando con un poco de vergüenza nuestro pequeño coche azul que al lado de su jeep parecía un montón de chatarra- Brenda, vamos que tenemos que guardar nuestras cosas. Chicos, nos vemos allí.
Phil: vale, nos vemos allí. Adiós, preciosa - le dijo a Brenda y a mi sólo me miró y me hizo un gesto con la mano al que le respondí de la misma manera.
Brenda: adiós -dijo sonrojada.
Bruno se despidió de mi con la mano, mirándome de una forma muy extraña. Me estaba empezando a poner de los nervios, desde que nos habían presentado no paraba de mirarme de esa forma.
Nos subimos al coche y los seguimos. Al cabo de 15min habíamos llegado.
Era una taberna pequeña, había una barra al fondo y mesas pequeñas regadas por todo el local, de fondo sonaba una canción que me encantaba y me puse a tararearla, Bruno me miró y se rió, yo al momento me callé.
Nos sentamos en una de las mesas y Phil llamó a la camarera.
-Camarera: Hola, qué quieren de beber?
-Bruno: yo quiero una cerveza.
-Phil: yo quiero otra. Y ustedes, chicas?
-Brenda: yo un Nestea
-Y yo un San Francisco, por favor.
-Camarera: algo más?
-Bruno: de momento no, gracias.
La camarera se fue y empezamos a hablar
-Bruno: y de dónde son, chicas?
-Yo soy venezolana y ella es de ecuador, pero nos conocimos en España, vivimos allí mucho tiempo -le expliqué.
-Brenda: y ustedes?
-Phil: yo nací aquí, pero soy de padres puertoriqueños y Bruno es de Hawaii.
-Si? Siempre he querido ir a Hawaii!
-Bruno: cuando quieras te invito, tengo una casa allí
Phil lo miró con cara picara. Brenda también me miró y se rió.
Estuvimos el resto de la tarde hablando y contándonos cosas. A las siete de la tarde Brenda y yo nos acordamos de que teníamos que estudiar así que nos despedimos de ellos.
Phil y Brenda intercambiaron sus números y Bruno y yo hicimos lo mismo. Antes de irnos, acordamos quedar los cuatro otro día.
Al llegar a casa nos duchamos, nos cambiamos y nos pusimos a estudiar, pero al cabo de dos horas paramos ya que estábamos muy cansadas y nos tiramos en el sofá a hablar de nuestro día.
-Brenda: Has visto que Phil no me quitaba ojo? Era muy mono! Y Bruno tampoco apartaba la mirada de ti, yo creo que le gustas- Dijo guiñándome un ojo.
-Qué dices? Seguro tendrá una novia altísima, guapísima y con unas piernas espectaculares, no creo que se haya fijado en mi.
Seguimos hablando de otras cosas, pero yo seguía pensando en lo que me había ducho Brenda. ¿De verdad le gustaba a Bruno? Bueno, si que me miraba mucho, pero quizás era porque estaba despeinada o algo. Me pasé el resto de la noche dándole vueltas a eso.
sábado, 31 de marzo de 2012
Capítulo 2
Esa semana no sucedió nada interesante, clases y más clases, estudios etc.
Como esa semana no habíamos salido, mi amiga Brenda y yo decidimos que el fin de semana iríamos a la playa así que cuando llegó el sábado, nos despertamos temprano y arreglamos todo para salir. Antes de salir, nos sentamos a comer algo
-Brenda: ¿te has dado cuenta de que no hemos ido a la playa desde que estamos aquí?
-Es verdad, entre mudanzas y clases no hemos tenido tiempo..
-Brenda: Si....bueno, acabate eso rápido que necesito playa
-Hahaha ya he acabado, vamos.
Llegamos a la playa, eran eso de la 1 de la tarde. En principio queríamos ir más temprano pero nos entretuvimos.
Buscamos un sitio donde poner las toallas, nos quitamos la ropa y nos acostamos a tomar el sol.
Una hora después llegaron dos chicos y se pusieron a unos metros de nosotras, sacaron sus tablas de surf y se fueron al agua.
-Brenda: tía, ¿los has visto? Que cuerpazos. - me dijo mientras los señalaba disimuladamente.
Abrí los ojos, me senté en la toalla y seguí con la mirada el dedo de mi amiga hasta que vi lo que me señalaba.
Eran dos chicos morenos, uno era más alto que el otro y tenían buenos músculos. Uno tenía el pelo muy corto y el otro lo tenía un poco más largo y rizado. El más bajito me parecía conocido, pero como estaba lejos no le veía bien la cara y no estaba segura.
-Si, son guapos..
-Brenda: venga, vamos al agua y asi los vemos más de cerca. - me dijo y veía sus intenciones, a Brenda le había gustado uno de ellos.
- Quién será tu victima esta vez? - le pregunté mientras me reía
-Brenda: Hahaha tonta! Que sepas que estar conmigo es un privilegio.
-Si, si, claro. - dije mientras seguía riéndome.
-Brenda: venga, vamos. Ah, me pido al moreno alto hahaha
-Hahaha venga vale, vamos.
Nos levantamos y caminamos hacia la playa, a medida que me acercaba el chico me parecía más conocido.
Nos metimos al agua y empezamos a hacer el tonto. En una de las olas, la tabla se le escapo a uno de los chicos y golpeo ligeramente el brazo de Brenda. La tabla era del alto, que se acercó rápidamente pensando que mi amiga se había hecho daño.
-¿Estás bien? - le preguntó el chico
-Brenda: si, no ha sido nada - dijo Brenda embobada.
-Lo siento, ha sido mi culpa, no me he amarrado la tabla al pie y se ha escapado...Mi nombre es Phil.
-Brenda: Oh, no pasa nada, no me has hecho daño. Yo me llamo Brenda y ella es Ann.
-Hola - dije yo un poco cortada.
-Phil: Bonitos nombres ¿qué les parece si salimos y las invito a tomar algo para compensar?
-Brenda: por mi vale, ¿qué dices, Ann?
-Por mi también, vamos.
-Phil: vale, ir saliendo y yo le aviso a mi amigo.
Salimos del agua y nos secamos. Phil salió del agua con su amigo y se lo presentó a Brenda, yo estaba de espaldas a ellos.
Cuando me di la vuelta, lo vi. Era él, era el chico de mi sueño.
-Hola, mi nombre es Bruno - me dijo mientras estiraba la mano para estrecharmela. Yo me quedé embobada mirando esos ojos marrones preciosos. - ¿Hola? - volvió a decirme cuando vió que no reaccionaba.
-Ho..hola. Yo soy Ann. - dije nerviosa
-Bruno: Encantado de conocerte, si me permites decírtelo, tienes unos ojos preciosos.
Me sonroje y sólo pude sonreir.
Como esa semana no habíamos salido, mi amiga Brenda y yo decidimos que el fin de semana iríamos a la playa así que cuando llegó el sábado, nos despertamos temprano y arreglamos todo para salir. Antes de salir, nos sentamos a comer algo
-Brenda: ¿te has dado cuenta de que no hemos ido a la playa desde que estamos aquí?
-Es verdad, entre mudanzas y clases no hemos tenido tiempo..
-Brenda: Si....bueno, acabate eso rápido que necesito playa
-Hahaha ya he acabado, vamos.
Llegamos a la playa, eran eso de la 1 de la tarde. En principio queríamos ir más temprano pero nos entretuvimos.
Buscamos un sitio donde poner las toallas, nos quitamos la ropa y nos acostamos a tomar el sol.
Una hora después llegaron dos chicos y se pusieron a unos metros de nosotras, sacaron sus tablas de surf y se fueron al agua.
-Brenda: tía, ¿los has visto? Que cuerpazos. - me dijo mientras los señalaba disimuladamente.
Abrí los ojos, me senté en la toalla y seguí con la mirada el dedo de mi amiga hasta que vi lo que me señalaba.
Eran dos chicos morenos, uno era más alto que el otro y tenían buenos músculos. Uno tenía el pelo muy corto y el otro lo tenía un poco más largo y rizado. El más bajito me parecía conocido, pero como estaba lejos no le veía bien la cara y no estaba segura.
-Si, son guapos..
-Brenda: venga, vamos al agua y asi los vemos más de cerca. - me dijo y veía sus intenciones, a Brenda le había gustado uno de ellos.
- Quién será tu victima esta vez? - le pregunté mientras me reía
-Brenda: Hahaha tonta! Que sepas que estar conmigo es un privilegio.
-Si, si, claro. - dije mientras seguía riéndome.
-Brenda: venga, vamos. Ah, me pido al moreno alto hahaha
-Hahaha venga vale, vamos.
Nos levantamos y caminamos hacia la playa, a medida que me acercaba el chico me parecía más conocido.
Nos metimos al agua y empezamos a hacer el tonto. En una de las olas, la tabla se le escapo a uno de los chicos y golpeo ligeramente el brazo de Brenda. La tabla era del alto, que se acercó rápidamente pensando que mi amiga se había hecho daño.
-¿Estás bien? - le preguntó el chico
-Brenda: si, no ha sido nada - dijo Brenda embobada.
-Lo siento, ha sido mi culpa, no me he amarrado la tabla al pie y se ha escapado...Mi nombre es Phil.
-Brenda: Oh, no pasa nada, no me has hecho daño. Yo me llamo Brenda y ella es Ann.
-Hola - dije yo un poco cortada.
-Phil: Bonitos nombres ¿qué les parece si salimos y las invito a tomar algo para compensar?
-Brenda: por mi vale, ¿qué dices, Ann?
-Por mi también, vamos.
-Phil: vale, ir saliendo y yo le aviso a mi amigo.
Salimos del agua y nos secamos. Phil salió del agua con su amigo y se lo presentó a Brenda, yo estaba de espaldas a ellos.
Cuando me di la vuelta, lo vi. Era él, era el chico de mi sueño.
-Hola, mi nombre es Bruno - me dijo mientras estiraba la mano para estrecharmela. Yo me quedé embobada mirando esos ojos marrones preciosos. - ¿Hola? - volvió a decirme cuando vió que no reaccionaba.
-Ho..hola. Yo soy Ann. - dije nerviosa
-Bruno: Encantado de conocerte, si me permites decírtelo, tienes unos ojos preciosos.
Me sonroje y sólo pude sonreir.
viernes, 9 de marzo de 2012
Capítulo 1
Era precioso, tenía unos ojos marrones profundos, que reflejaban una personalidad alucinante. Se acercaba a mi muy despacio, hasta que estuvo lo suficientemente cerca como para sentir su aliento sobre mis labios, me besó y me dijo: "eres impresionante" me cogió por la cintura y....
-¡Ann! ¡Despiertate, que se te hace tarde para ir a clases! -Escuché decir a Brenda.
Era nuestro primer día de clases en la universidad, me acababa de mudar a Los Ángeles con mi amiga Brenda y estaba muy emocionada. Me arreglé y fui a la cocina, donde estaba Brenda.
-Brenda: Hola, tú.
-Hola, preciosa.-dije medio adormilada- Gracias por el desayuno.
-Brenda: De nada. No sueles quedarte dormida...¿te acostaste tarde anoche? -preguntó.
-Que va, es que estaba teniendo un sueño....interesante.-respondí
-Brenda: así que interesante, ¿eh? ¿con chico incluido? Jajajaja.-dijo con tono de burla
-Jajajaja si, había un chico....-dije adormilada aún.
-Brenda: Bueno, bueno..jajaja-seguía Bromeando Brenda.
-No pienses mal, tonta. Ahora no lo recuerdo muy bien, sólo me acuerdo de sus ojos....eran..eran algo increíble.- respondí mientras me servía café.
-Brenda: Hmmmm, así que ojos increíbles...interesante.-Brenda no se cansaba de bromear.
-¡Venga, no te burles de mi! Mejor vámonos ya, que se nos va a hacer más tarde.-dije al ver la hora.
Brenda y yo cogimos el coche y nos fuimos a clases.
Mañana transcurrió normal: clases llenas de gente que no se conoce de nada, profesores que dan la lata desde el primer día, introducciones a las materias, etc. Cuando tocó el timbre para irnos a casa, Brenda y yo decidimos irnos a comer al KFC, siempre nos había gustado comer ahí, desde que estábamos en el instituto en España.
*En el KFC*
-¿Qué tal tu clase? -le pregunté
-Brenda: Bueno, no me quejo. Aunque no hay ningún tío bueno -respondió con tono de decepción.
-Jajaja, que chica...y de resto, ¿todo bien? -insistí, ya que la notaba un poco rara.
-Brenda: Si, bueno, la verdad es que no me quejo. ¿Y tú?-me respondió
-Bueno, yo tampoco me quejo, aunque me he sentido un poco sola sin ti...-dije con tristeza
-Brenda: Yo también, estoy acostumbrada a tirarte trocitos de goma al pelo...-dijo con tono de burla.
-Ohhh, qué profundo ha sido eso.- dije riéndome- Bueno, ya conoceremos gente, para eso estamos aquí.
-Brenda: Y para ligar.-dijo
-¡Exácto! -Las dos reímos y seguimos comiendo.
Cuando acabamos, nos fuimos a casa y pasamos la tarde en el sofá, hablando de nuestras cosas y jugando al "Mario Kart" con la Wii.
-¡Ann! ¡Despiertate, que se te hace tarde para ir a clases! -Escuché decir a Brenda.
Era nuestro primer día de clases en la universidad, me acababa de mudar a Los Ángeles con mi amiga Brenda y estaba muy emocionada. Me arreglé y fui a la cocina, donde estaba Brenda.
-Brenda: Hola, tú.
-Hola, preciosa.-dije medio adormilada- Gracias por el desayuno.
-Brenda: De nada. No sueles quedarte dormida...¿te acostaste tarde anoche? -preguntó.
-Que va, es que estaba teniendo un sueño....interesante.-respondí
-Brenda: así que interesante, ¿eh? ¿con chico incluido? Jajajaja.-dijo con tono de burla
-Jajajaja si, había un chico....-dije adormilada aún.
-Brenda: Bueno, bueno..jajaja-seguía Bromeando Brenda.
-No pienses mal, tonta. Ahora no lo recuerdo muy bien, sólo me acuerdo de sus ojos....eran..eran algo increíble.- respondí mientras me servía café.
-Brenda: Hmmmm, así que ojos increíbles...interesante.-Brenda no se cansaba de bromear.
-¡Venga, no te burles de mi! Mejor vámonos ya, que se nos va a hacer más tarde.-dije al ver la hora.
Brenda y yo cogimos el coche y nos fuimos a clases.
Mañana transcurrió normal: clases llenas de gente que no se conoce de nada, profesores que dan la lata desde el primer día, introducciones a las materias, etc. Cuando tocó el timbre para irnos a casa, Brenda y yo decidimos irnos a comer al KFC, siempre nos había gustado comer ahí, desde que estábamos en el instituto en España.
*En el KFC*
-¿Qué tal tu clase? -le pregunté
-Brenda: Bueno, no me quejo. Aunque no hay ningún tío bueno -respondió con tono de decepción.
-Jajaja, que chica...y de resto, ¿todo bien? -insistí, ya que la notaba un poco rara.
-Brenda: Si, bueno, la verdad es que no me quejo. ¿Y tú?-me respondió
-Bueno, yo tampoco me quejo, aunque me he sentido un poco sola sin ti...-dije con tristeza
-Brenda: Yo también, estoy acostumbrada a tirarte trocitos de goma al pelo...-dijo con tono de burla.
-Ohhh, qué profundo ha sido eso.- dije riéndome- Bueno, ya conoceremos gente, para eso estamos aquí.
-Brenda: Y para ligar.-dijo
-¡Exácto! -Las dos reímos y seguimos comiendo.
Cuando acabamos, nos fuimos a casa y pasamos la tarde en el sofá, hablando de nuestras cosas y jugando al "Mario Kart" con la Wii.
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